¿Te han diagnosticado alguna intolerancia alimentaria y te sientes perdid@?
¿No sabes cómo integrarla/s en tu vida?

No es una noticia fácil, sobre todo en un país como España en el que nos encanta poder salir a comer fuera y compartir el tiempo con amigos y familia.

Sin embargo, es posible. Sí, aun con una intolerancia a la fructosa (que sigue siendo tan desconocida) puedes vivir una vida normal, no caer en la tentación de picotear alimentos que te sientan mal, hacer ver a tu entorno que es importante para ti comer sin hacerte daño y sobre todo, sentirte bien física y anímicamente.
¿Cómo se puede conseguir eso? 
Tras el diagnóstico pensamos que sólos podemos, que no será para tanto y que tenemos fuerza de voluntad.
Pero el día a día es diferente... horarios de trabajo, rutinas, prisas y demás, hacen que se nos agoten las fuerzas y no encontremos alternativas a comer de forma diferente.
Y claro, eso implica que sigamos con síntomas, que nos sintamos culpables, que no sepamos cómo seguir y tiremos la toalla. Y todo porque la fuerza de voluntad no deja de ser una fuerza, y por tanto es limitada.
Por eso, el coaching nutricional es una buena opción. Las sesiones son individuales y completamente personalizadas y en ellas encontrarás tus propios métodos para lograrlo.
¿En qué consiste el coaching? 
Es un proceso en el que irás descubriendo qué está pasando en tu cuerpo, cómo ajustar el diagnóstico a tu rutina diaria de forma natural, evaluarás tus hábitos y crearás nuevos, aprenderás a gestionar las emociones en esta nueva etapa y tendrás un apoyo cercano durante el tratamiento médico.
Por ello, aunque hay posibilidad de sesiones sueltas (sobre todo para resolver dudas), lo útil es verlo como un seguimiento semanal o quincenal en el que te irás marcando objetivos y aprenderás a convivir con el diagnóstico.
¿Quién estará conmigo en el proceso? 
Seguramente ya me conozcas, pero me vuelvo a presentar por si acaso :)
Soy Andrea Torres, coach nutricional por la Universidad Complutense de Madrid, y fundadora de Amali.
Me diagnosticaron intolerancia a la fructosa hace 7 años y he pasado todo lo que estás pasando tú ahora mismo...
Tras un tiempo duro (y que me pareció eterno) sin apoyo médico ni de nutricionistas porque nadie sabía nada en aquel momento, conseguí encontrar la estabilidad, y me parece que la mejor solución para esto es el coaching, estar acompañad@, aprender y buscar las pautas concretas e individuales.
¿Dónde serán las sesiones? 
Este programa lo lanzo junto a Inmunomet y el Hospital Beata María Ana, así que serán presencialmente en el herbolario Botaniko, en la calle Doctor Esquerdo 48 de Madrid, y de forma online a través de Skype para los que estáis fuera.
¿Qué precio tienen? 
Pues quería decirte que justo hoy he activado una oferta de lanzamiento para este 2019 con precios muy ajustados para lo que es un proceso de coaching en sí, pero me hace mucha ilusión poder ayudarte y ¡quiero celebrarlo así! Así que serían:
Sesión suelta: 45 euros
Pack de 4 sesiones: 35 euros cada una
¿Y para pedir cita? 
Puedes pedirla en la recepción del hospital Beata María Ana en la zona de Inmunomet (donde el equipo del doctor Vigaray), en el herbolario Botaniko o en este teléfono: 650 853 193.
Los días en los que tengo abierta la agenda son los miércoles por la tarde y los jueves todo el día.